viernes, 17 de febrero de 2017

Jamie Oliver les enseña a los niños acerca de la comida.



El conocido cocinero inglés Jamie Oliver estrena el nuevo programa “Food Revolution”. La idea de este programa es hacer entender a los habitantes de Huntington en West Virginia (declarada la ciudad más insaludable de EEUU)que la comida lo es todo para una buena calidad de vida y prevención de enfermedades como la obesidad, diabetes, enfermedades cardiovasculares, etc.

En un extracto de este programa vemos como Jamie acude a un colegio de esta ciudad. Se presenta ante una clase de niños de unos 6 años dispuesto a enseñarles que forma y aspecto tienen las verduras y hortalizas frescas.
Después de enseñar a los niños unos cuantos tomates en rama pregunta: – ¿Quién sabe lo que es esto? – Un espeluznante silencio en la clase le sigue…Le pregunta a un niño sobre los tomates y le dice : – Patatas! -. Pregunta a otro niño más y no tiene ni idea. Sin embargo a la pregunta “-Quien sabe lo que es el ketchup?-, todos los niños levantan el brazo. Ni que decir que cuando Jamie les enseña una simple col nadie lo sabe. Confunden una berengena con una per. Cuando les enseñan una patata sin pelar se quedan petrificados.

En definitiva los niños no tienen ni la más remota idea de donde vienen los “alimentos” que están tomando. Si los niños no saben ni que forma tienen los alimentos naturales como van a decidir en un futuro si lo que la industria les vende es bueno o malo. Puede parecer increible pero es la realidad en la mayoría de niños de EEUU, que como la mayoría de cosas se van extendiendo poco a poco a otros paises.



jueves, 9 de febrero de 2017

Running, la gran obsesión - Running, the great obsession


Hace tiempo que correr dejó de ser solo un deporte. Correr es un fenómeno planetario. Hay quien lo hace para sentirse bien, para olvidar problemas o simplemente por ocio. Pero este documental trata sobre los que corren por otro motivo: los que huyen de sí mismos y han hecho del 'running' una obsesión. Su gran obsesión.
La adicción al 'running' ha pasado de ser una anécdota a existir como patología clínica. Hay unos 75.000 españoles en peligro, ya no solo de lesión grave e incapacitante sino de perder sus propias vidas entregándoselas cada día, kilómetro a kilómetro, al dictador más cruel que existe: ellos mismos.
Dos millones y medio de españoles se calzan cada semana las zapatillas y salen a correr. No solo ha aumentado el número de corredores, también los límites que estos se ponen. ¿Quiénes son estos nuevos superatletas y por qué lo hacen?






miércoles, 8 de febrero de 2017

Guerra de parodias entre países europeos para ser los “segundos” de Trump.



Fuente: Verne.


"A partir de hoy, América será lo primero". Esa frase de Trump en su investidura inspiró al programa holandés Zondag Met Lubach para hacer un vídeo paródico. En él, intentaban convencer al nuevo presidente de que, si Estados Unidos iba a ser "lo primero", ¿por qué no podían ser ellos "lo segundo"? Al sketch le han salido versiones de otros países europeos. La española fue emitida el 6 de febrero por El Intermedio.




"Sabemos que los holandeses se adelantaron haciendo un vídeo como este", explica el narrador en la versión de El Intermedio. "Pero no cuenta, porque los holandeses son lo peor". En el vídeo realizado por Zondag Met Lubach el narrador explica que Holanda ganó la Guerra de los 80 años a España. El programa de La Sexta responde: "Quizá no les vencimos en el s.XVI, pero les dimos una paliza en 2010 con un gol de Iniesta en la final del mundial". 
La versión de El Intermedio también intenta convencer a Trump de las grandezas de España argumentando que este país fue pionero en expulsar a los musulmanes. "Ahora, las cosas han cambiado", reconoce el narrador, "solo expulsamos a nuestros licenciados". Y concluye: "Sabemos que América tiene que ser la primera pero, ¿no podría ser España la segunda? Bueno, nos conformamos con no ser los últimos".
Un segundo puesto muy disputado
El vídeo de El Intermedio no ha sido el único peleando por convertir su país en el "segundo" de Trump, ni tampoco el único que dedica cariñitos a Holanda, que comenzaron con la broma. Suiza fue el primer país en entrar al trapo. "Nosotros tenemos grandes montañas, no somos planos. Mira a Holanda, es plano, desastre total", defienden en su vídeo, titulado Estados Unidos primero, Suiza segundo. 


Casi media Europa está disputando ese segundo puesto tras EE UU a través de vídeos paródicos elaborados por sus programas televisivos. A continuación, puedes ver otras de las versiones realizadas por otros países aunque, por el momento, sin subtítulos en español: los vídeos son para Trump, no para ti. Eso sí, en todos están incluidos o pueden activarse subtítulos en inglés.
Italia

Alemania




Dinamarca.



Belgica.





Portugal





Lituania.



Luxemburgo.




No solo europeos
El formato "América primero, [cualquier país] segundo" no ha sido imitado solo por europeos: en YouTube también aparecen parodias de Australia, India... E incluso lugares imaginarios, como Hogwarts, o muy lejanos, como Marte. "Júpiter es el peor planeta", cuenta la de Marte."Está hecho de gas, así que no pueden construirse muros en él, terrible".


martes, 7 de febrero de 2017

Escalar un bulder como si fuera un video juego. Turning Climbing Walls Into A Video Game.


Debe haber algo fascinante, incluso adictivo, en el hecho de enfrentarse a una pared vertical y aceptar el reto de medir tus fuerzas con las de la naturaleza. Pegar la cara a la roca, sentir el propio aliento rebotar contra la piedra, los sentidos alerta y todos los músculos tensos. Celebrar, al fin, con cierto recogimiento, la llegada a la cima tratando de contener la euforia para no cometer un error fatal. No son pocos, además, los que se acercan a la escalada con inquietudes que van más allá de la mera diversión o el ejercicio físico. En “Los vagabundos del Dharma” Jack Kerouac, uno de los principales representantes de la Generación Beat, adornaba sus experiencias en las montañas junto con el poeta Gary Snyder con un cierto aire místico. Bien es cierto que la afición a la bebida del compañero de correrías de Allen Ginsberg y William Burroughs era tan descomunal que sus impresiones espirituales pueden ser puestas entre interrogaciones etílicas. Sin embargo, no son pocos los montañeros que dicen haber encontrado una peculiar paz y una conexión mayor con ellos mismos gracias a la escalada.

Estas experiencias personales han sido avaladas por estudios como el de la universidad de Indiana, en el que se aseguraba que la escalada coloca a sus practicantes en un estado mental peculiar, debido a la concentración total con la que se realiza la actividad. Este estudio asegura que la escalada reduce los niveles de estrés, aumenta la confianza en uno mismo y mejora la capacidad para resolver problemas. Cedar Wright, escalador profesional, dice que “desde un punto de vista mental, este deporte es un profesor increíble: te enseña atención, equilibrio, determinación y un buen número de valores para tu vida”.

Con tantos beneficios, no es extraño que la afición a la escalada crezca. Cada vez surgen más espacios en las ciudades donde iniciarse y entrenar sin necesidad de salir a la montaña. Ahora, además, estos rocódromos también pueden beneficiarse de las nuevas tecnologías para hacer la experiencia más atractiva. Jon Cheng, un programador de Boston enamorado de la escalada, ha inventado un sistema que utiliza la realidad aumentada para convertir las paredes en un gran videojuego en el que los escaladores deben superar pruebas contrarreloj. La idea de Cheng ya está instalada en algunos gimnasios, pero su intención es continuar creciendo y ampliar la tecnología a otros deportes. Cheng asegura que en última instancia el objetivo de integrar la tecnología es ayudar a que la gente sea más activa: “cuanto más divertido sea un deporte, la gente estará más dispuesta a ejercitarse”. Las otras experiencias, las que llevaron a Kerouac a la montaña, no vienen incluidas con la realidad aumentada. Pero, al menos, los aportes de Cheng ayudan a que quienes decidan escalar para buscarlas, vayan mejor preparados.

Imágenes cedidas por: www.brooklynboulders.com 
Entrevista y edición: Iván F. Lobo, Juanlu Ocampos y Cristina del Moral.
Texto: José L. Álvarez Cedena










viernes, 3 de febrero de 2017

Tener pocos amigos no es de ser rancio, sino más listo que el resto.



Fuente: El pais.

Una larga lista de amistades nos hace sentir importantes; un reducido grupo, felices. Es lo que prefieren los más inteligentes. Y los expertos les dan la razón.


Desde que irrumpieran las redes sociales hace una década, el modo en que nos relacionamos con otras personas ha cambiado. Si no hace tanto, hablar con un familiar que se encontraba en el extranjero era una odisea e implicaba dejarse parte del sueldo en el proceso, ahora es posible hacerlo desde cualquier parte del mundo y a cualquier hora de manera gratuita, siempre que se disponga de una conexión a Internet. También es posible saber cómo le va a ese amigo del colegio al que hace años que no ve, y a aquel compañero de trabajo del que se acabó distanciando.
Está claro que ahora nos relacionamos más, tenemos más amigos (aunque sean virtuales), pero ¿es eso lo mejor para nuestra felicidad? Sherry Turkle, directora en el MIT de la Iniciativa para la tecnología y el yo, asegura en su libro Juntos pero solos: ¿Por qué cada vez esperamos más de la tecnología y menos de nosotros mismos? (2011) que "aunque estemos conectados de manera continua, nos sentimos cada vez más solos y nuestro miedo a la intimidad crece a marchas forzadas".
En la charla de TED que ofreció un año después de la publicación de este ensayo y que tituló ¿Conectados, pero solos?, Turkle reiteró que “acabábamos escondiéndonos de los demás a pesar de estar constantemente conectados a ellos”. Según ella, en este tipo de interacciones nos sentimos constantemente reforzados en nuestros actos (o con respecto a nuestra apariencia), y así es imposible conocernos, lo que resulta muy poco enriquecedor.

Todo tiene un límite

La ciencia ha llegado a medir con cuántas personas se puede uno relacionar. Un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Indiana Bloomington (EE UU) analizó durante seis meses las conversaciones de Twitter de más de un millón y medio de personas, y concluyó que “los usuarios podían mantener un máximo de 100 a 200 relaciones estables”. Eso está en sintonía con la teoría del antropólogo y psicólogo Rubin Dunbar, que en los años noventa calculó que los seres humanos podíamos llegar a tener un máximo de 150 contactos off line…, de los cuales solo cinco eran cercanos.
El citado Dunbar recurría a una metáfora financiera para explicar cómo nos relacionamos con nuestros amigos en relación con su número. “Supone una inversión de tiempo. Si consigues tener conexiones con más gente, acabas distribuyendo tu capital social fijo de una manera más escasa, así que el capital medio que le dedicas a cada persona es menor”.
“La intimidad conlleva un nivel de compromiso y de confianza y para eso hace falta tiempo”, explica la psicóloga Jara Pérez, responsable de Therapy Web. “El ser humano necesita el contacto físico; un buen ejemplo es el de los bebés, que lo necesitan casi tanto como el alimento para poder desarrollarse”.
Este cambio de paradigma en nuestra manera de relacionarnos afecta a la solidez de los lazos que conservamos fuera de Internet, por eso es importante aprender a gestionar el tiempo pensando en qué nos va a hacer más felices. “Si no lo hacemos corremos el peligro de dedicar demasiado tiempo a las interacciones con nuestros contactos para luego darnos cuenta de que, después de todo ese esfuerzo, son solo eso, contactos, y que no tenemos la confianza ni el nivel de compromiso suficiente para que cubran nuestras necesidades como amigos. Por eso es fundamental seguir alimentado nuestras verdaderas amistades: estas son las que cubren las necesidades básicas para lograr un mayor bienestar”, aconseja Pérez.

Popularidad vs felicidad

Pero suponga que se decanta por sus relaciones virtuales y logra conseguir el éxito y la popularidad que tanto anhela. Aun así, ese nuevo estatus acabará afectando su autoestima. Una agitada vida social y las redes sociales "nos ayudan a controlar la imagen que les ofrecemos a los demás y es muy fácil que esta sea una representación pulcra en la que todo es positivo aunque, por supuesto, no sea cierto. La sociedad no le hace un hueco a las zonas más negativas de nosotros mismos: no queremos ver nuestras partes más oscuras y escondemos los sentimientos que no son socialmente aceptables como la envidia o el miedo”, relata Pérez. Nuestro reducido grupo de amigos cercanos nos quiere tal como somos, con nuestras luces y sombras. Quizá por eso, según un estudio publicado el pasado 2016 en la revista British Psychological Society, las personas inteligentes prefieren rodearse de menos amigos.
Como dice la psicóloga Jara Pérez, “debemos mantener esas amistades que nos devuelven una imagen de nosotros mismos ajustada a la realidad; amigos que son capaces de confrontarte y de decirte que no tienes razón o que estás actuando de manera egoísta”. Tener pocos amigos, en definitiva, no significa valorar poco la amistad, sino rentabilizarla al máximo.

jueves, 26 de enero de 2017

Quién vive, quién muere y por qué.


"Aquel que preserva bien la vida
no teme a tigres y rinocerontes
cuando se adentra en la espesura;
tampoco se viste de armadura o se pertrecha
cuando entra en combate.
El rinoceronte no tiene donde hincar su cuerno
El tigre no tiene donde hincar sus garras
Un arma no tiene donde hincar su filo.
¿Por qué?
Porque en él no hay flancos mortales.



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